No podemos más que empezar rememorando a nuestros ancestros, las que resistieron, los que cayeron en las emboscadas de los reyes, las que no se fueron, las que quedaron sin orejas, los ahorcados, las esclavizadas, los que fueron flagelados, las que se rebelaron abandonadas a su suerte en una celda… negada su existencia misma, nuestros mayores persistieron en existir y así nosotras (re)existimos.